Necesitas 5 Habitos

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Para lograr todas aquellas metas que tienes, necesitas 5 hábitos fundamentales.

Empezamos por el cimiento, la base, el núcleo, el corazón o como quieras llamarle; este es el hábito primordial. Y los otros 4 hábitos sirven como herramientas de apoyo para el mismo.

  1. Necesitas un hábito que mejore tu inteligencia emocional.

Las emociones rigen gran parte de tu vida y son el indicador de cómo te va. Las emociones cuentan tu historia, y si quieres mejorar tu historia solo necesitas cambiar la acción.

Las emociones se confunden con la causa, pero de hecho son efecto. El efecto de la acción, situación o circunstancia. Al desarrollar inteligencia emocional, empiezas a accionar a tu favor siempre que puedes, dejas de ir en tu contra y te proporcionas más causas (acción, situación o circunstancia) positivas para mantener la dicha y la plenitud.

La introspección es un gran hábito para desarrollar la inteligencia emocional. Algo tan simple como escribir te puede proporcionar gran acceso a tu interior y a la inteligencia emocional. Puede ser un diario, un blog o un cuento. Lo importante es que explores tu interior; la escritura es una excelente fuente para ello.

2. Necesitas un hábito que mejore tu comunicación.

La comunicación es el medio por el cual tienes acceso a otras personas, abre oportunidades y permite mostrar valor.

Solo imagínate cuán difícil fuese comunicarnos sin la ayuda de las palabras. Sin aquellos códigos a los cuales les asignamos significados.

Nuestra capacidad de creación es posible gracias a nuestra capacidad de comunicarnos tanto por escrito como de forma hablada, y mientras mejor es la comunicación, de mayor calidad es la creación.

Un excelente hábito para mejorar la comunicación es escuchar. Una vez al día escucha más de lo que preguntas; verdaderamente escucha y presta atención.

El simple hábito de escuchar, no oír, sino escuchar con intención, no solo te hace más interesante, sino que impulsa y mejora tu capacidad de comunicación. Alivia el afán por expresarte y escucha de vez en cuando.

Comunicarse efectivamente, especialmente con uno mismo, es fundamental para el desarrollo de la inteligencia emocional.

3. Necesitas un hábito que mantenga tu actividad física.

La salud física es un reflejo de la mental. 

Mantenerse físicamente activo te proporciona la agilidad y claridad mental necesarias para poder tomar y ejecutar tareas de manera eficiente.

No necesitas entrenar como atleta. Basta con mantener la constancia; dos a tres días a la semana son suficientes para obtener los beneficios del ejercicio para tu agilidad y mayor claridad mental.

Cualquier tipo de ejercicio aeróbico es una excelente fuente para lograrlo. En lo personal, disfruto nadar y caminar para este objetivo.

4. Necesitas un hábito que mejore tu agilidad mental

Mantenerse activo físicamente es un buen cimiento para la agilidad mental.

Pero no es suficiente para verdaderamente proveer la elasticidad mental o flexibilidad cognitiva necesaria para poner en marcha las ideas hacia aquellas metas que tienes.

Cualquier tipo de actividad creativa es una excelente fuente para desarrollar agilidad mental.

No tienes que crear todos los días, pero sí necesitas practicar y expresar tu arte consistentemente. En lo personal disfruto de programar sistemas y escribir para este objetivo.

5. Necesitas un hábito que mejore tu motivación

Los sistemas de apoyo son fundamentales para continuar hacia tu anhelado objetivo.

Pero la realidad es que el camino es rocoso y requiere de la mayor cantidad de apoyo que puedas conseguir para seguir en él.

Primordialmente necesitas recuperar o desarrollar tu fe. Este poder, del cual muchos huyen por su tendencia religiosa, no es más que la práctica de creer en cualquier cosa. No hay que ser religioso para apoyarse en ella y tener fe.

Para mejorar tu motivación, practica tu fe. Recuerda, la fe es solo tu capacidad de creer al cien por ciento en algo. Cree con consciencia; no quieres una fe ciega; necesitas una fe consciente. Mientras más practiques y fortalezcas tu fe, tendrás un sistema de apoyo que impulsará tu motivación hacia tu objetivo. 

No necesitas ir a la iglesia para practicar tu fe; basta con rezar, visualizar o compartir con tus seres queridos.

Una vez que con la fe como cimiento puedas buscar motivación más técnica y específica para tu objetivo.

Por ejemplo, para motivación emprendedora suelo escuchar el podcast RealAF de Andy Frisella.

O para motivación en la natación suelo ver videos en YouTube de Caleb Dressel.

Otros buenos medios para conseguir motivación son los libros, eventos/ conferencias o documentales.

Independientemente de qué medio consumas, lo importante es hacerlo un hábito y mantener el consumo consistente. Aun cuando piensas que ya no lo necesitas, mantén la práctica; lo mismo con la fe.

En conclusión, necesitas estos 5 hábitos fundamentales para empezar a ver cambios significativos en la realidad terrenal que llamamos vida.

Ahora bien, tienes dos opciones: puedes leer esto, sentir la motivación por unos instantes y en unos minutos olvidarlo todo, o puedes decidir organizarte, hacer un plan y tomar acción para implementar estos 5 hábitos hoy mismo… Yo me quedo con la segunda, ¿y tú?